Cada persona de este planeta tiene una historia. Entre hoy y este domingo, nacerá en la Tierra la persona número 8000 millones. Inmediatamente pensamos que será en China o en la India. Sin embargo, bien podría ser en Madrid, Buenos Aires o Melbourne.
En 1800 éramos 1000 millones. 128 años después alcanzamos los 2000 millones. 4000 millones en 1970, el doble que hoy. En poco más de 50 años, se han sumado a la historia más de 4.700 millones de vidas. El mayor salto en el crecimiento se produjo en el siglo XIX, cuando la población se duplicó en 100 años. Desde principios del siglo XX, los saltos de mil millones a mil millones se han producido en una media de 14 años. De los 8.000 millones de seres humanos que habitarán el planeta hoy, de los cuales alrededor del 40 % vive en China y la India, pasaremos a ser 9.900 millones en 2050.
Alcanzaremos el «pico» a finales de este siglo, con un total de 11.000 millones de personas.
El reto es que, a partir del año 2100, esta explosión demográfica se ralentizará y, por primera vez en la historia de la humanidad, tendremos un crecimiento negativo. A partir de ese momento, el crecimiento demográfico será prácticamente nulo, cerrando así un ciclo demográfico sin precedentes en la historia de la humanidad.
La crisis actual es una oportunidad para un cambio profundo y sistémico hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta.
Pero, ¿qué tiene esto que ver con el branding? El branding consiste, fundamentalmente, en mejorar la vida de las personas. De ahí la importancia primordial de un propósito humano, genuino y honesto. Gracias a las nuevas tecnologías, el branding avanza hacia la personalización. Ya no hablaremos de segmentos de mercado, sino de cada persona individual. Para llegar a las personas y conectar con ellas, cada historia de los 8000 millones de personas es importante. Cada corazón que late y las historias que inspiran. Entender y comprender qué les hace latir, actuar, emocionarse, amar, llorar, abrazar, compartir, consumir, preocuparse y, en definitiva, vivir.
Las preguntas para las marcas son: ¿Por qué es relevante mi marca para la vida de las personas? ¿Cómo he aprovechado este crecimiento demográfico? ¿Cómo contribuyo a mejorar el medio ambiente, la sociedad y la economía? ¿Cómo integro en mis planes la mejora de sus vidas y la protección del planeta? ¿Cómo evoluciono con un punto de vista que no sea solo medioambiental, sino también social y económico?
En TOTEM Branding trabajamos para integrar la sostenibilidad, la innovación y las estrategias centradas en las personas. Ayudamos a las marcas, de una manera real, tangible e inspiradora, para que el futuro de nuestro planeta esté poblado por corazones que laten, ríen, se emocionan y disfrutan de forma responsable y sostenible.