Están sucediendo muchas cosas en el mundo del deporte: Lionel Messi ha fichado por el Inter de Miami, tras dejar el PSG, y se ha presentado esta semana; Carlos Alcaraz ha ganado Wimbledon; y esta misma semana da comienzo la Copa Mundial Femenina de 2023 en Australia y Nueva Zelanda, un evento de gran importancia para el que ya se han vendido más de un millón de entradas.
Detrás de cada gran deporte, cada gran equipo y cada gran atleta, no solo hay esfuerzo, sacrificio y emoción, sino también una gran marca.
En todo el mundo hay, literalmente, miles de millones de aficionados al deporte.
El mundo ha cambiado. El deporte está cambiando, salvo en lo esencial: las emociones humanas.
Las marcas saben que conectar con las emociones adecuadas de las personas es una fórmula ganadora. Al fin y al cabo, conocer una marca no es lo mismo que sentirla.
Hay otros dos entornos que también forman parte de la industria del deporte y que han revolucionado a los aficionados. Uno de ellos son los e-sports.
Ibai Llanos y Gerard Piqué crearon la Kings League InfoJobs, un torneo que entrelaza fútbol y juegos de rol, streamers y estrellas retiradas, jugadores seleccionados en modo draft y un ritmo vertiginoso diseñado para la generación TikTok.
Es difícil encontrar otra competición deportiva que permita tanta interacción con el público o que permita que el producto y la marca se integren tan estrechamente con los deportistas o los clubes.
La otra es el deporte femenino. El creciente y floreciente interés está cambiando la forma en que las propiedades deportivas y las federaciones mundiales abordan el patrocinio. La inversión en patrocinio del deporte femenino aumentó un 146 %, frente al 27 % del año anterior.
Los ídolos del deporte, además de ser su propia marca, están vinculados a grandes marcas:
Leo Messi tiene acuerdos con Adidas, Budget, BYJU’S, Pepsi, Lay’s, Gatorade, Budweiser, Mastercard, Socios.com, Ooredoo, Mengniu, eFootball, Orcam, Hard Rock y Cirque Du Soleil.
Kylian Mbappé, con Nike, Hublot, Bulk, Goog Goût y EA Sports.
Carlos Alcaraz tiene contratos con Louis Vuitton, Calvin Klein, BMW y Rolex, además de con El Pozo e Isdin.
LeBron James con Nike, AT&T, Crypto.com, GMC, Pepsi, Rimowa y Walmart.
Venus Williams tiene acuerdos con Wilson, Tide, Kraft, Electronic Arts, Ralph Lauren y Lacoste.
Alex Morgan, la futbolista mejor valorada, tiene contratos con Nike, Coca-Cola, Hublot, BodyArmor, Hyundai y AT&T.
Detrás de cada figura hay una historia. Y una gran marca es una gran historia.
Porque las historias son el catalizador perfecto para generar fidelidad y valor de marca. Cuando se crea un vínculo emocional entre los consumidores y una marca, el poder de esa marca crece exponencialmente.
En TOTEM Branding conocemos la pasión y el entusiasmo que generan los grandes deportistas y la importancia de las marcas que los acompañan. Porque las emociones determinan la mayoría, si no todas, de nuestras decisiones.