Lo más importante de los TOTEMS son los valores que comparten con sus partes interesadas. No tienen clientes ni empleados, sino seguidores, personas que creen en su papel en una sociedad moderna que va mucho más allá del producto o servicio.
La gente cree en los TOTEMS porque trascienden lo meramente económico. Mejoran la vida de las personas y, por eso, generan ingresos; y no al revés.
Hoy en día, las tribus posmodernas ya no se limitan a seguir a las marcas, sino que se unen a ellas. Las marcas queridas son los TOTEMS en torno a los cuales nos reunimos para celebrar, compartir, disfrutar, recomendar, experimentar, aprender, etc. Hoy en día, muchas empresas valen más por sus marcas que por los demás activos tangibles que siempre se han tenido en cuenta.
Un TOTEM es coherente. Conecta con las personas, las hace parte de su historia. La transformación digital en el entorno empresarial exige crear una nueva cultura organizativa en la que las personas crean en la razón de ser del TOTEM porque trasciende lo meramente monetario, mejora la vida de las personas.
Construir un TOTEM significativo y relevante no es una tarea fácil. Hay una gran diferencia entre conocer una marca y sentir una marca. Una marca conocida produce un comportamiento, pero una marca querida genera un compromiso.
En TOTEM Branding, crear y construir un TOTEM con un sentido de conexión, orgullo y pertenencia es el centro de todo lo que hacemos.