«La ventaja competitiva de una sociedad no vendrá de lo bien que enseñe la multiplicación y la tabla periódica en sus escuelas, sino de lo bien que sepa estimular la imaginación y el conocimiento». Albert Einstein.
En un mundo ideal, cada persona podría hacer lo que realmente quisiera, lo que fomentaría una mayor felicidad profesional y personal en la sociedad. Además, la productividad y la creatividad para desempeñar cualquier función o trabajo están directamente relacionadas con el deseo, la intención y el disfrute de lo que se hace.
La innovación y la creatividad han demostrado ser un motor clave para el crecimiento. Son un rasgo importante de las marcas más valiosas del mundo, que combinan con éxito ambas para seguir siendo relevantes en la vida de los consumidores y facilitarles la elección de una marca.
Cada vez más personas ven con malos ojos el sistema individualista y, al mismo tiempo, nos gustaría hacer la siguiente reflexión: ¿Es realmente el sistema el que no es bueno, o son los valores que se nos hace creer los que fallan? Cuando hablamos de individualismo, podemos considerarlo desde dos aspectos diferentes: el del egoísmo y el de la creación. Como dijo Nikola Tesla, el hecho de «estar solo» o, mejor dicho, no permitir que las influencias externas modifiquen nuestros criterios de forma exagerada, nos permite tener una mayor capacidad inventiva y, con ello, una mayor capacidad para la creación de ideas. Con esto, el individualismo complementa otro término fundamental para todos nosotros: la LIBERTAD. Juntos, ambos términos ayudan a que florezcan la creatividad y la innovación.
La creatividad requiere una voluntad de no conformarse; lo que, a su vez, exige cultivar mentes y espíritus libres, y eso, a su vez, requiere un espíritu de tolerancia. Tolerancia en el sentido de humildad, de que nadie tiene derecho a imponer creencias o ideas a los demás.
Desde TOTEM Branding animamos a las personas a salir de su zona de confort y a cambiar su sistema de valores si es necesario para ver una mejor versión de cada marca. Por sorprendente que pueda parecer, todos tenemos creencias autolimitantes, ya sea, por ejemplo, en cuanto a la inteligencia, la creatividad o la capacidad de ganar dinero. Nuestra mente es la responsable de que tengamos una imagen definida de nosotros mismos, y también es la que puede provocar un cambio a mejor.
Uno de los puntos de partida de los grandes logros es empezar a cuestionar estas creencias autolimitantes y descartarlas, actuando como si no existieran. Uno de los personajes más destacados de nuestra historia, Nelson Mandela, actuó a pesar de sus dudas, a pesar de sentir el mismo miedo que el resto de los presos de aquella prisión de Robben Island. En palabras del propio líder: «No esperes sentirte preparado antes de poner en marcha tu propio negocio o dar tu primera charla pública, porque estarás esperando toda tu vida. Actúa con confianza, y la confianza vendrá después».
Feliz Día Mundial de la Creatividad y la Innovación.